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Por Pablo Cateriano

Febrero 7, 2024

Crea+: la historia que todos queremos contar

La primera vez que escuché hablar de Crea+ fue en el 2011, aproximadamente. Mi amigo, consejero y presidente fundador de Métrica, Julio Luque, me contó que su hija Silvia se había unido —junto con tres egresados más de la Universidad del Pacífico— a una iniciativa de un compañero en común, Luis Miguel Starke: crear un voluntariado con muchachos como ellos que donen sus sábados en la mañana para brindar educación a niños de escasos recursos. Reclutaron a casi 70 voluntarios, a los que llamaron “creandos”. Y empezaron en la escuela Fe y Alegría N° 34 de Chorrillos.

La historia me pareció tan potente, tan inusual, tan espectacular, como la de Luis Miguel. Exalumno del colegio de La Inmaculada, becado; exalumno de la Universidad del Pacífico, becado; exalumno de Georgetown University (curso de liderazgo), becado. La suya era la vida de un chico agradecido. Quería devolver lo recibido en medio de sus carencias económicas. Imposible entonces no formar parte del comité consultivo que Felipe Ortiz de Zevallos, su mentor, le había sugerido conformar. Y me sumé, junto con el propio Felipe y Julio, Leslie Pierce, Paulo Pantigoso, Cecilia Blume, Bartolomé Ríos y Paul Neyra. Luego llegaron Marco Aveggio, María Teresa Guzzinati y José Carlos Saavedra.

Pero Crea+ necesitaba más. Necesitaba visibilidad, contar lo que hacía, buscar donantes. Es ahí cuando aparece Métrica, la empresa que dirijo, para ofrecer sus servicios pro bono. Gran decisión. Nos permitió involucrarnos en una causa noble, sensibilizarnos y sacar lo mejor de nosotros para apoyarlos. Y hasta ahora seguimos en ello. En todo este tiempo, Crea+ ha beneficiado a más de 60 000 niños, trabajado en más de 200 escuelas públicas y 16 albergues e impactado en casi mil adultos mayores.

Hoy, Crea+ se ha convertido en una empresa social que aborda diversas causas: educación, bienestar para los adultos mayores y apoyo a animales en abandono, entre otras. Y continúa con sus programas de voluntariado: “Recarga corazones”, para adultos mayores; “Creando futuros”, talleres de orientación a niños; “Dona tu talento”, en el que se comparte un hobby o profesión en una zona vulnerable, y “Líder+”, que potencia el desarrollo profesional.  Además de jornadas de arborización o cuenta cuentos.

Para terminar: la foto que acompaña esta nota la tengo colgada en mi oficina. Me la enviaron de obsequio en 2013. Es un recuerdo de un proyecto que se convirtió en realidad y que en el camino impactó positivamente en miles de peruanos. Es también una inspiración diaria, porque creo que todos necesitamos contar más historias como esta.